
El planeta con globalización, problemas financieros, sociales y políticos también tiene su espacio quien lo creyera para algo que a muchos nos falta la felicidad.
A partir del 20 de este mes quien lo creyera, a pesar de las diversas circunstancias se dio paso y se creó esta efeméride, que cuenta con el visto bueno de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas –ONU-, desde el pasado mes de junio de 2012.
La iniciativa de crear este homenaje fue del Reino de Bután, una nación con 720.000 habitantes y que en 1949 dejó de formar parte de La India. Un país que desde los 70 estableció la medición de niveles de felicidad entre sus habitantes, considerando este sentimiento como el más importante del Producto Interior Bruto. No en vano, el Reino de Bután es el país más feliz de Asia y el octavo del mundo.
El impulsor de esta iniciativa y primer ministro de Bután, Jigme Thinley, afirmó que "la felicidad en Bután es prácticamente un mandato constitucional. Según Thinley, se basa en los pilares de un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo; la preservación y promoción de la cultura; la conservación del medio ambiente; y el buen gobierno".








