
En cumplimiento de la agenda diplomática norteamericana, John Kerry, secretario de Estado de Estados Unidos, fue enfático en revelar en Seúl, que no se aceptara, bajo ninguna circunstancia que Corea del Norte, se convierta en una nueva potencia nuclear, señalando además que el régimen de Pyongyang debe acabar sus amenazas.
La visita diplomática, por paradojas de la agenda, el destino o circunstancias, se dio en medio de la intensa campaña de amenazas, que se adelanta desde hace algunos días, contra Washington y Seúl, por parte de Corea del Norte.
En una corta y sorpresiva rueda de prensa, el secretario norteamericano, preciso que hay que dejar a un lado las armas y la mejor forma es el diálogo.
Kerry, señalo también en su primera visita, que luego de la reunión con su homólogo surcoreano, Yun Byung-se, que "Estados Unidos, defenderá a sus aliados, de ser necesario". Pero el objetivo real no es defender a los aliados, sino la apuesta por la paz.
"Todos debemos insistir en la paz, las posibilidades de reunificación y un futuro muy diferente para la gente de la República de Corea y principalmente de Corea del Norte", explicó Kerry, a las agencias internacionales.







