Colombia está adquiriendo una gran dinámica en la actividad agroindustrial en pequeña y mediana escala, enmarcada dentro del compromiso del Desarrollo Sostenible y el mejoramiento de la calidad de vida de las personas.
La tendencia es enfocar la producción del campo dentro de modelos de asociatividad como en el caso de Coohilados en Santander cuyos propietarios son los mismos trabajadores y Ecofibras que es una cooperativa de campesinos y artesanos que laboran el fique. Los cafeteros también están asociados en la Cooperativa de Caficultores.
En el caso del café, la producción tiende hacia los cafés orgánicos; cultivados bajo sombra, para conservar el bosque nativo.
Conscientes del impacto ambiental que genera la producción agrícola y pecuaria se están implementando soluciones basadas en Energía Solar en las faenas del campo: riego de huertos, abrevaderos para el ganado, cercas eléctricas, aireamiento de lagos, aireamiento de peceras, iluminación rural autosuficiente.
En el tema de la limpieza de aguas residuales y la recolección de aguas lluvias se viene demostrando su manejo racional que nos reporta inmensos beneficios, tanto a nivel de hogares como a la comunidad en general. El campo, a diferencia de la ciudad tiene la opción de manejar las aguas de desecho mediantes plantas de tratamiento IN SITU, aprovechando estas aguas ya tratadas para riego. La recolección de aguas lluvias mediante métodos sencillos, ayuda a regular los excesos de agua - inundaciones- en las áreas de vivienda y cultivos y su posterior utilización en tiempos de sequía.
El campesino colombiano está comenzando a dar énfasis al manejo de sus productos agrícolas hasta el consumidor final. Imprimiendo valor agregado a los productos del campo reporta mayores ganancias a los campesinos ya que elimina en buena parte la cadena intermediaria que además encarece los productos. El panelero cultiva la caña, la muele y fabrica la panela; el piscicultor maneja toda la cadena, desde la siembra de alevinos hasta llevar el plato a su mesa. Igual ejemplo es el de algunos cafeteros que no se conforman con producir el café y venderlo a la Federación, sino que, además de cultivarlo y cosecharlo, realizan todo el proceso hasta servirlo a la mesa, controlando de esta manera una estricta y excelente calidad.
Todos estos procesos agroecológicos sostenibles han venido interesando a los turistas que eventualmente sueñan con volver al campo: por ello se han creado las Fincas Turísticas y los Hostales Campesinos.
San Gil por ser el centro turístico de Santander quiere demostrar a Colombia y al mundo que regresar al campo sí paga: con creatividad y trabajo se está promoviendo el Agro Turismo y el Ecoturismo: fincas con hostales incluidos prestando servicios de excelente calidad, son el nuevo atractivo de Santander y además una idea para aplicar en otras regiones de Colombia.
El pasar una temporada de vacaciones en una casa de campo, compartiendo las faenas cotidianas como el ordeño, la recolección de frutos, el aprender cómo se realiza el proceso del café, la visita a los huertos y la degustación de frutas tomadas directamente de la mata, todas estas actividades hacen que las vacaciones tengan un atractivo encantador.
Algunos hostales campesinos organizan cabalgatas, paseo de olla a las quebradas, cursos de horticultura, capacitaciones básicas en el tema de energía solar y otras interesantes actividades para que el periodo de vacaciones vaya más allá del ocio y deje algún aprendizaje. ¡Una Experiencia inolvidable!





